1
Elige la premisa cómica
Empieza con un contraste fácil de entender: una voz grandilocuente para un problema insignificante, una afirmación segura de sí misma seguida de un fracaso, o dos personajes que interpretan la misma frase de forma distinta.
2
Ajusta el momento de la interpretación
Usa un clip de origen con movimientos faciales visibles y mantén la frase hablada lo bastante corta para que los movimientos de la boca y los cambios de expresión se distingan con claridad.
3
Recorta para destacar la revelación
Revisa juntos el inicio, el giro y la reacción final. Elimina las pausas que debiliten la preparación y conserva el momento que permite al público entender el chiste.